Aplicaciones móviles vs Web

QUOMA | Aplicaciones móviles vs Web

Actualmente el 90% de los celulares que se comercializan en Argentina son smartphones. Contar con una app para estos dispositivos es la opción ideal para aquellas empresas que quieren mejorar sus canales de comunicación e interacción con sus clientes.

¿El futuro es móvil? Bajemos a la realidad por un momento; el futuro es incierto, el presente es móvil. En Argentina, aproximadamente el 65% de las visitas a páginas web provienen de celulares, y esa tendencia sigue en aumento. Entonces la pregunta de fondo no es si entrar al mundo móvil o no, sino ¿cómo hacerlo?.

¿Es mejor una app o una web?

En muchos casos, una app es un recurso adicional a la web. Sin embargo, hay ciertas características de las apps que hacen que en muchas situaciones sea la alternativa donde se debería invertir más recursos.

Un usuario de una app es un cliente; en la mayoría de los casos esto no es así para una web. A diferencia de un sitio web, podemos identificar a un usuario de una aplicación móvil inequívocamente sin gran esfuerzo. ¿Esto significa que podamos saber el nombre, el número de teléfono y qué mascota tiene sin necesidad de preguntar? No, esto significa que podemos obtener información mucho más útil. Podemos conocer los gustos y necesidades del cliente y ofrecer soluciones e información relevante en el momento oportuno. Incluso podemos conocer ciertos comportamientos y determinar cuándo es el momento más indicado para ponernos en contacto con él u ofrecer un servicio determinado. Y claro, ponernos en contacto con él no significa enviar un correo ni levantar el teléfono… Aquí también entra la app en juego mediante el uso de notificaciones. Las posibilidades son infinitas.

Un usuario de una app es un cliente.

Hay otros aspectos que pueden parecer más insignificantes, pero que de hecho influyen en la experiencia del usuario en gran medida. Una app, luego de instalada, se accede a través de un ícono en el cajón de aplicaciones o en el escritorio del móvil, por lo que no es necesario ingresar a un navegador y tipear letra por letra la dirección de la web. Este simple hecho que para algunas personas puede parecer absurdo, hace que más del 80% de los usuarios no ingresen a los sitios web directamente, sino que lo hacen a través del buscador google. Hasta ahí no es un problema, excepto que el usuario no ingrese a nuestra web, sino a la de la competencia. Si bien es cierto que un usuario puede añadir un acceso directo a un sitio web en el escritorio del móvil, la realidad es que el usuario promedio no lo hará (ni sabe hacerlo).

Otro aspecto tiene que ver con la velocidad de carga de los datos. Una aplicación sólo carga información, dado que el diseño de la aplicación, el logo, y otros recursos, generalmente se descargan al instalarla. En cambio, al ingresar a una web, además de la información, se cargan muchos otros recursos que hacen al diseño y funcionamiento de la web, por lo en la mayoría de los casos (diríamos 99%), el ingreso a través de la app es mucho más rápido, lo que significa una perdida menor de usuarios.

Desde otro punto de vista, una app tiene acceso casi de manera directa a dispositivos como gps, cámara, flash, acelerómetro, etc. Estos recursos se pueden explotar de maneras diferentes, dando lugar a muchas posibilidades.

Además, la potencia de cómputo de un smartphone supera en muchos casos a una PC, esto sin mencionar la portabilidad.

¿Entonces mi negocio debería contar con una app?

Es posible, pero también existen alternativas. Hay que analizar que es lo que mejor se adapta en cada caso. Si tiene alguna duda o cree que su negocio puede beneficiarse a través de una app u otra solución, pongase en contacto con nosotros.